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Conociendo los Superalimentos: La Espirulina

Es cierto que comer bien, de manera sana y equilibrada, cada vez es más difícil. El aumento de productos precocinados, platos listos con un golpe de microondas o el crecimiento de locales de comida rápida, convierte nuestra dieta diaria en desequilibrada y ausente de nutrientes esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Frente a esta toxicidad, producida por la mala alimentación, nos encontramos con los superalimentos. Cada día más personas que han decidido incluirlos en su nutrición habitual  se encuentran mejor, tanto física como mentalmente.

Pero, ¿qué son los superalimentos?

Son aquellos que concentran altos niveles de nutrientes, minerales, enzimas, vitaminas, proteínas, son una fuente de fibra, aportan energía, tienen propiedades anti-inflamatorias, anti-microbianas y ayudan a la prevención de enfermedades crónicas. Los arándanos, el bimi, la maca, el ajo negro, el alga espirulina y las semillas de chía son alimentos que entran dentro de esta categoría.

Cada uno de estos ingredientes ofrecen amplios beneficios a nuestro cuerpo. Hoy nos queremos centrar en uno de ellos. Considerado como el alimento del futuro desde 1974 por las Naciones Unidas, la espirulina es un alga que crece en el agua y se procesa de manera sencilla, además aporta al cuerpo humano la mayoría de los nutrientes que se necesitan.

 

La espirulina

El valor nutricional de esta alga es más que completo: ácidos grasos omega 3 y omega 6, minerales entre los que están el yodo, el potasio, el hierro, el fósforo, el magnesio y el azufre. Tiene los 8 aminoácidos esenciales, vitaminas hidrosolubles y liposolubles, fitoquímicos, clorofila y proteínas. Pero, ¿realmente en qué puede ayudar la espirulina?

  • Anemia: su alto contenido en vitamina b12, ácido fólico, hierro y clorofila ayudan a nivelar los glóbulos rojos. Previniendo y combatiendo los síntomas de esta enfermedad como por ejemplo el cansancio.
  • Flora intestinal: tiene grandes beneficios regeneradores para la flora bacteriana del intestino, que en muchas ocasiones se ve afectada por el consumo de antibióticos, otros medicamentos o hábitos adquiridos en nuestra alimentación.
  • Colesterol: previene las alteraciones metabólicas que se provocan debido a la acumulación de grasas. Es un antioxidante natural que mejora la actividad celular evitando  el taponamiento arterial. El aporte de omega 3, 6 y 9 favorece al HDL, más conocido como el colesterol “bueno”.
  • Inflamación: sus grandes efectos antiinflamatorios convierten a este superalimento en un perfecto aliado contra enfermedades como el reuma, la artritis o la colitis.
  • Sistema inmunológico: estimula el sistema autoinmune además de aumentar las defensas a sistemas deprimidos por infecciones o contagios.
  • Cansancio: el desgaste físico, emocional, épocas con mayor estrés… la espirulina se  usa para vencer la fatiga, el agotamiento o el agobio. Ofreciendo vitalidad y optimizando de manera natural el rendimiento frente a todas las actividades del día a día.

Estos son algunos ejemplos donde la espirulina es muy efectiva, aunque hay más problemas de salud que también es aplicable y da muy buenos resultados: obesidad, diabetes, hipoglucemia, depresión, trastornos hepáticos, hipertensión, estreñimiento, sangrado de encías, envejecimiento, vista o deficiencias nutricionales.

Se puede encontrar en cualquier herbolario. Normalmente son cápsulas aunque también existe en polvo. Éste se puede  añadir a alimentos como humus o en zumos. Recuerda que no todas son iguales, así que, investiga un poco el producto que quieres comprar, desde su cultivo hasta si está libre, por ejemplo, de pesticidas o transgénicos.

Empieza a olvidarte de las golosinas, los productos refinados, fritos y procesados, snacks y bebidas azucaradas, dale una oportunidad a los superalimentos, tu cuerpo te lo agradecerá.



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